Al revisar estos versos luego de muchos años de haberlos escrito, me preguntaba si no resultarían ofensivos para la sensibilidad religiosa o para la devoción que mucha gente expresa por Santa María.
¿Podría un artista pintar al demonio en el mismo cuadro que a la madre de Jesús? Y si el pintor tiene ese privilegio, ¿por qué no ha de tenerlo el poeta aficionado?
Santa María y el demonio conversan y si algo queda claro al final del poema – el lector puede comprobarlo – es que el demonio sale, como siempre, derrotado.
Estando Santa María
en vigilia de oración
se presenta en su capilla
el diabólico tentador
su fealdad revelaba
una profunda perversión
ostensible contrastaba
con aquel puro corazón
con gestos recargados pretendía
aparecer de buen semblante
ridícula y soberana tontería
fingir de caballero el talante
era criatura monstruosa
pequeño y encorvado
negrura de quemado
de mirada rencorosa
a pesar de su fealdad
ocultar no podía
tal soberbia y vanidad
que repugnante lo volvían
y al verlo acercarse a María
pensé que Ella lo rechazaría
más nuestra Madre no se inmutó
ni siquiera cuando de la mano la tomó
-¡Bendita Virgen María!
quiero ser amigo de Dios-
imposible era lo que oía
!el diablo quería pedir perdón!
nuestra Madre le habló con dulzura
no hablaba Ella de otra manera
y le miró con increíble ternura
como si aquel el demonio no fuera
-la vida de amistad con Dios
llena de alegría el alma
reboza el corazón de amor
con Él nada nos falta
el mundo es alegre
canta la creación
a nada se teme
si todo es de Dios
-Madre no te olvides
-pidió el padre de la mentira
-que hay siempre cosas viles
aunque con Dios se viva
-Nada hay de veras malo
aunque el infierno parezca
estando de Dios en las manos
todo para bien nos aprovecha
sólo el pecado puede ser daño
pues nos aparta de Dios
pero si en humildad andamos
bien nos hará pedir perdón
-oyó el diablo todo aquello
y fue cambiando sus facciones
aparecióle un cierto destello
de lo quemado recobró colores
pero en mencionar nuestra Madre la humildad
acabó de improviso aquel extraño encanto
de un brusco salto hechóse para atrás
sin aún haber María de hablar acabado
-Tú quieres verme humillado
-chilló medio enfurecido
-¡pues no! No me has engañado
jamás terminaré vencido
-fue así, triste el final de aquel encuentro
no tiene madre el diablo ni jamás la tendrá
pero no puede negar que estuvo por momentos
dispuesto a vivir por ella en humildad
eres María, Omnipotencia suplicante
y Dios también te colmó de sabiduría
porque no pides a quien sabes no daría
aunque de dispuesto tenga el plante
privilegiado espectador
que vi de cierto maravillado
aparecer a María el tentador
y salir igualmente tentado.
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jueves, 24 de diciembre de 2009
domingo, 20 de diciembre de 2009
Presentación de Omnipotencia Suplicante
Uno de los títulos atribuidos a la virgen María es el de Omnipotencia Suplicante (ver por ejemplo http://ajesusxmaria.blogspot.com/2008/06/omnipotencia-suplicante.html), ello significa que todo lo que pide se le concede.
En esta ficción, presentada en verso, el mismísimo Lucifer se presenta ante la bienaventurada y conversan. Se podría uno preguntar ¿y si ella le pide al demonio que se convierta y pida perdón?
Sirvan estos versos como introducción y resumen de la historia que contaré en el siguiente post:
No existe ser
por poderoso que sea
que no complazca tu querer
y a tus deseos no ceda.
Si al mismísimo demonio pidieras
arrepentimiento y contrición
compungida esa criatura artera
humilde pediría perdón.
En esta ficción, presentada en verso, el mismísimo Lucifer se presenta ante la bienaventurada y conversan. Se podría uno preguntar ¿y si ella le pide al demonio que se convierta y pida perdón?
Sirvan estos versos como introducción y resumen de la historia que contaré en el siguiente post:
No existe ser
por poderoso que sea
que no complazca tu querer
y a tus deseos no ceda.
Si al mismísimo demonio pidieras
arrepentimiento y contrición
compungida esa criatura artera
humilde pediría perdón.
Etiquetas:
Demonio,
Omnipotencia Suplicante,
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